
Desde que se desmanteló el polo de desarrollo industrial en Arica, por la oportuna apertura de nuestra economía a mediados de los 70, apareció la siguiente teoría “Arica no pude sobrevivir sin subsidios, no es competitiva en nada y si el gobierno no da subsidios se despoblará tal como un campamento minero abandonado, ese es un peligro para la seguridad del país pues se trata de una ciudad fronteriza.















