Podría pasar en cualquier liceo, mientras la profesora de inglés trata de dar su clase una alumna chatea por su teléfono celular. Más atrás dos alumnos conversan en voz alta, bromean y se rien fuerte. Cada cierto rato suenan los teléfonos celulares de los alumnos que los contestan como si estuviesen en la tranquilidad de su dormitorio.













