Muchas veces hemos escuchado esta frase, la cual nos dice que, toda persona que tenga alguna habilidad o talento no será reconocida en su lugar de origen, y que sí lo será en algún otro lugar. Si bien la frase tiene su origen en La Biblia (Marcos 6, 1-6), y allí tiene una connotación netamente religiosa, en el día de hoy la podemos aplicar a diferentes situaciones.














