Ir al encuentro de la luna llena siempre fue el motivo. Esperarla, sentirla y llevarla de compañía por el tiempo que fuera posible. El acontecimiento estaba fijado para la tarde del 6 de junio y la madrugada del 7. Fecha emblemática para quienes habitamos a esta hermosa Arica siempre Arica hasta morir.













