Los números convocan historia, partes vivas, se nutren de nuestra respiración y siguen nuestro camino. Muchas situaciones las podemos asociar a un número, como hoy, cuando el 33 no es indiferente a casi nadie, aunque conozco personas que no tienen idea de lo que ocurre más allá de su ombligo, entonces probablemente a ellos el 33 no les diga nada.












