Dragón y Princesa

Y la princesa pregunta: Pero tú eres un dragón; ¿Por qué no los quemas con tu fuego?

Dragón: Mi fuego no los quema, puesto que no tengo, de mi boca sólo sale humo: ¿Te parecerá extraño de un dragón?

Princesa: ¡La vedad, sí!

Dragón: ¡He perdido cada vez mis atributos al perder todas las batallas, hasta mi fuego se me ha acabado quemando a mis enemigos y ya no tengo más fuego para quemar! ¡Mi corazón se enfría, mi sangre se hiela, estoy muriendo lentamente y cada vez estoy más débil y soy cada vez más torpe al volar!

Princesa: Pero por qué: ¿Qué les ha pasado a todos? ¡Al pato le falta un ala!

Dragón: ¡Se la comió un enemigo en combate!

Princesa: Y al ciervo; ¡Le falta una oreja!

Dragón: ¡La perdió porque nunca escuchaba!

Princesa: Y el oso debería ser… alto y fornido; ¡Y es enano!

Dragón: ¡Pues, ha cometido muchos errores que lo han dejado así!

Princesa: ¿Y por qué me esperabas y ha pasado tanto tiempo?

Dragón: ¡Pues, porque no se puede obligar a nadie a venir, tu inquietud por las historias es lo que te hizo regresar; siempre has pertenecido aquí; pero un día te fuiste y esto se convirtió en un caos!

Princesa: -¡Pero yo, siempre yo!- exclama algo molesta y asombrada_ ¿Y tú por qué estás muriendo?

Dragón: ¡Me falta el amor!- Olvidaste que eras una princesa; ¡Debes retomar tu reino y poner las cosas en orden o todos moriremos!

Princesa: ¡O sea, debo terminar mi historia; pero he perdido mi libreta y mi pincel, ahora no podré terminar!

En eso aparece el ruiseñor y su ayudante con la libreta y el pincel

Ruiseñor: ¡Muchas veces los has perdido, esto tiene un significado!

Por el camino se han quedado

y nosotros lo hemos recogido

y a ti te lo hemos traído.

Princesa: ¿Y cuál es el significado?

Ruiseñor: ¡Ah!, pues tus notas representan tu vida, las cosas que haces por el camino

aquel que has emprendido

y el pincel, el amor con las que lo has adornado

cuando a la gente se le acaba la tinta de su pincel, no terminan sus historias, porque las historias deben terminarse bien y sólo eso se logra con amor, si la tinta se acaba es porque ya no queda amor y si la libreta se pierde, es porque la gente abandonó sus sueños y esas historias quedaron sin terminar

Princesa: ¿Y el hada de los sueños y los ancianos?

Ruiseñor: El hada es un ángel de Dios, que le recuerda a la gente que una vez tubo un sueño y aún no lo ha alcanzado ya sea por el exceso de trabajo o responsabilidades o simplemente porque se olvidan de ser amables con el prójimo, se les acabó la tinta, o sea, el amor.

Los ancianos es Dios mismo manifestado recordando que tienen algo muy importante que hacer, algo que una vez empezaste y no lo terminaste.

Princesa: ¿Y tú y tu ayudante?

Ruiseñor: Yo soy el señor de las historias, si mi, quedarían en el camino

y el enemigo sería, el único dueño de sus destinos.

Princesa: ¡Entonces terminaré de una buena vez mi historia!

La historia comienza aquí: Estaba la princesa sentada en el río…

Se inspiró de tal forma la princesa en terminar su historia

que a medida que escribía,

lágrimas de sus ojos salían

era su corazón que despertaba

y se conmovía

y el amor que sentía

hacía que renaciera el deseo cada día

de hermosear su historia día a día

Su pincel se llenaba de tinta

los enemigos se incomodaban

no podían ya atacarla

no podían acercarse, pues se encandilaba

a tan magnitud de tal belleza que brillaba

que los cegaba

ellos y la bruja desaparecían

La princesa era cada vez más hermosa

a medida que escribía

sus mejillas de pálidas a rosadas se ponían

y el pincel ya volaba

y ella sólo de dictaba

mientras que el ruiseñor bailaba bailaba

con su ayudante cantaba y cantaba

La acompañaban las aves

y el corcel que en un principio la vino a buscar

ahora la vino a esperar

el oso que era enano

comenzaba a crecer

!pues, alto y fornido

se empezaba a poner!

a medida que escribía y escribía

su historia cambiaba cosas sucedían

al ciervo al que le faltaba una oreja

se recuperaba, pues el amor lo sanaba

la tinta ya casi se derrama, del amor que profesaba

había escrito que el ciervo había aprendido a escuchar

y su oreja recuperaba

¡y ella muy emocionada sentía que ya podía amar!

y de tanto amor escribió

que el pato su ala recobraba

con tal valentía

como mérito se la ganaba

el dragón perdía su forma, se recuperaba

Al terminar la historia, la princesa sintió curiosidad

por todo lo que había escrito

y quiso mirar a su alrededor para ver como había salido

y preguntarle al dragón

si es que podía fuego lanzar

¡y a sus enemigos quemar!

¿al mismo tiempo que dejara de cojear!

Pero al voltear

no ve al dragón

¿en su lugar ve a un apuesto varón

que la miraba con amor!

Princesa: ¿Y el dragón?

Dragón: Convertido ahora en un apuesto joven- ¡Ese soy yo!

Princesa: ¿Y tu fuego?

Dragón: ¡En mi corazón!; me has sanado con tu amor!

Ahí mismo se le acerca y le da un largo beso de amor….

Había llegado la primavera

había salido el sol

y como todos los cuentos de hadas

¡Fueron felices para siempre!

The – end