Mi esposo transitaba en su vehículo la noche del  25 de diciembre

Aproximadamente a las 21:30 horas, respetando el ceda el paso, vió por el espejo retrovisor, un vehículo Sonata, color negro, que venía a exceso de velocidad, mi esposo saco el pie del freno, ya sospechando que era un choque seguro, y así fue, el sonata lo impacto por la parte trasera. Gracias a Dios, siempre usa el cinturón de seguridad, o sino otra habría sido la historia.

Mi esposo bajó de su auto para ver los detalles del choque y conversar con el chófer que lo impactó, pero cobardemente, este se fugó a gran velocidad, que a esto se suma la ausencia de la patente, es decir, no la traía.

Creo que las cosas suceden por algo, digo esto ya que íbamos a ir junto a mi hija de 8 años a una misa, pero a última hora las dos desistimos, no quiero imaginar que hubiera sucedido si hubiéramos estado en el auto.

La imprudencia de ese chofer es un peligro para los habitantes de nuestra ciudad, además es un cobarde que no dió la cara y menos se hizo responsable por los daños.

Lo que rescato de todo esto es el uso del cinturón de seguridad, logro entender una vez más que te salva la vida de los imprudentes que conducen sin importarles la familia y la propia vida.

Gracias.