Acabamos de celebrar una de los más concurridos y convocados “días de” referido por la nueva institucionalidad cultural a los días de las artes tradicionales y al Patrimonio.

En este caso celebramos el día del Patrimonio Cultural en donde autoridades encabezadas por la propia Presidenta Bachelet en el Palacio de la Moneda, abren las puertas de sus oficinas, monumentos nacionales y edificios públicos patrimoniales, museos multitemáticos, regimientos y una variada gama de lugares y espacios naturales que guardan estrecha relación con la conservación de la Identidad natural y cultural del país y sus regiones.

En nuestra región, una variada agenda de eventos y visitas a lugares emblemáticos fue organizada por el Consejo de Monumentos Nacionales, la Universidad de Tarapacá, Gobernación Provincial, Ejército de Chile, Consejo de la Cultura, ONG´s entre otras instituciones patrocinantes. Esto constituye una muestra clara de voluntad por querer hacer las cosas bien y por entender que el patrimonio cultural es, en esencia, convocante de nuestra historia común, de nuestra identidad y, por consiguiente, de nuestro futuro.

Patrimonio material e inmaterial

Hablar de Patrimonio es hablar de Cultura, abordándola desde las diversas ópticas donde la cultura en particular se expresa. En general nos refiere al Patrimonio material o tangible y el patrimonio inmaterial (intangible). Lo material (tangible), se conecta con la monumentalidad física de nuestros edificios históricos, obras de arte, espacios públicos y hasta con los lugares de interés científico, en el caso de nuestra región, los sitios arqueológicos de culturas prehistóricas e históricas.

Aquí se eleva a calidad de monumento nacional, y por sólo imperio de la ley, a todos los restos físicos (objetos arqueológicos) de culturas anteriores al presente, correspondiéndole al Estado de Chile la tutela y conservación de estos.

En el caso de nuestra región, una incansable labor ha cumplido la Universidad de Tarapacá de Arica, con su equipo de investigadores, que hoy cristaliza con orgullo la instalación del Museo de Sitio Colón 10, en la calle del mismo nombre, potenciando el casco antiguo y la red de sitios arqueológicos de la Cultura Chinchorro que en él se encuentran. Estos sitios y reservas están siendo incluidos en el dossier que postula al Complejo Cultural Chinchorro a patrimonio de la Humanidad ante UNESCO. Este trabajo se coordina desde nuestra Universidad de Tarapacá.

En el plano de lo inmaterial y de la intangibilidad del Patrimonio, nos encontramos con una serie de costumbres de proceso cultural, valores y símbolos arraigados en nuestras comunidades humanas desde larga data, y que luchan por sobrevivir pese a los complejos cambios que ha vivido nuestra Humanidad.

Obviamente la lengua y sus vertientes dialectales, con sus usos, textos y discursos es una fuente, sino la más importante, de nuestra Identidad y de nuestro patrimonio intangible. La música, religiones y credos, mitología, cocina y maneras de mesa, entre otras expresiones son muestra de la conexión intangible de lo físico con el pasado, presente y futuro de la especie humana.
EL Patrimonio: Un desafío permanente

Para quienes hemos estado de una u otra forma vinculados al desarrollo del patrimonio cultural en la región, obviamente observamos esfuerzos institucionales, pero estos deben ser sistemáticos. De partida, debemos hacer esfuerzos con el ejecutivo y nuestros parlamentarios por modificar la Ley de monumentos nacionales, muy restrictiva y en esencia monumentalista.

Luego, debemos hacer esfuerzos por entender y hacer entender que este debe ser una preocupación permanente, no sólo de nuestras autoridades sino que sobretodo de los ciudadanos de a pie.

Como se dice, de todos nosotros los que debemos estar atentos a cuidar, conservar, vigilar e incluso a denunciar atropellos y malos usos con nuestra riqueza patrimonial.

En el ámbito arqueológico, vemos como pese a los esfuerzos de la Universidad y otras instituciones, personas inescrupulosas siguen “huaqueando” y destruyendo nuestros sitios y su materialidad, descontextualizando su antigüedad de origen y desvalorizando su potencialidad científica.

En tercer lugar, y luego de lo anterior, debemos desmitificar algunas ideas que tienen que ver por ejemplo, con que la comunidad debe ser observador pasivo de su patrimonio. Al contrario, los ciudadanos debemos ser sujetos activos en ideas y proyectos, que permitan incluso desarrollar economías de escala y turismo de intereses especiales en torno a este tema.

En todos los países desarrollados y en otros no tanto, se ha entendido y asumido como perfectamente compatible el resguardo del patrimonio, con el desarrollo de modelos de negocios ad-hoc. Tour operadores, cámaras turísticas, comunidad organizada podrán ser actores del Patrimonio y a la vez promotores de su desarrollo. El caso de Cuzco y Machu Pichu es cercano y en esencia revelador.

En definitiva, hablar de patrimonio cultural, es hablar de “la memoria de Chile”. Felicidades a todos los constructores de nuestra Identidad en este día.