aneurisma

Aneurisma

Tengo la cabeza de cemento,
de automóviles, de ruidos,
de niños sin nacer
y de mujeres en venta.

Tengo la cabeza con balas,
con gritos, con pistolas,
con miedos, con represión,
y con limitaciones.

Tengo la cabeza sin espacio,
sin memoria, sin pasado,
sin razón, sin polillas
y sin futuro.

Una aneurisma me carcome
me anuncia y me abofetea.
De a poco, con cuidado,
que no se note. Me muero.

 

(Del próximo libro: “NACIDAS EN SEPTIEMBRE”. Capítulo: Partos Normales. Fotografía escultura de Kika Cisternas.)