The family

Nadie nos dijo que sería fácil, otros cantaron sobre ella: “la vida da sorpresas, sorpresas da la vida”, en fin con más de algunas canciones se sentirá identificado, no importa, lo que sí importa realmente es que todos caminamos por ella, y ni siquiera la escogimos.

Se trata de la vida,  nuestra vida, su vida, con sus altos y bajos, cuando las cosas se ponen mal, la mejor  terapia, es la familia. Si la tienes, da gracias al cielo, es tu máximo refugio, tu aliciente, el lugar llamado hogar, aún si lo tienes.

Muchos no cuentan con ello, o se la pasan trabajando y no tienen tiempo para su familia.
Trabajan para buscar: ¿qué?, si todo lo que necesitamos al final es afecto.

No basta, “yo sólo quiero aprender a respirar”. Será un ingeniero…
Todos abrigan esperanzas, pero al final de tanta lucha la única esperanza que ahora tengo es sólo una: volver al refugio, del que alguna vez salí, no sé;  no importa el motivo, para buscar suerte, aventuras, fama, diversión  y sólo encontré más… ¿soledad?, descubrí que es más calentito mi hogar, quería aventuras, las encontré pero también encontré grandes problemas y traición.

Todos aprendemos cosas distintas como dice Julio Iglesias: “Al final la vida sigue igual”.
Mi máxima aventura: fue descubrir que las galletas saben mejor si las hace tu mamá, y que no importa lo lejos que puedas llegar, siempre vas a querer regresar si aún tienes familia, ellos no te pueden cambiar, son amigos de verdad.

Es una buena terapia, una excelente distracción cuando las cosas salen mal, el lugar perfecto para planificar y volver a empezar.

Olvida las malas amistades, aún tienes algo, tu propia vida, tu propia familia y tu propio hogar.
Si la tienes, valorízala, no todos pueden decir lo mismo. Sí, todo sirve. Aún las malas experiencias, te enseñan el camino que no debes volver a tomar, al final la conclusión es la siguiente: “que el mejor camino es el camino a casa”.