Fe

Disculpen la tardanza, ya saben, me encontraba trabajando y con amigos nuevos que abarcaban mí tiempo y por eso me perdí, pero ahora me hice un tiempo para seguir charlando con ustedes.

Leí la segunda parte de “Como en un película”, viendo  las primeras líneas con entusiasmo e interés cuando una voz amiga me grita desde la entrada del supermercado: – ¡Nicole, el bus!    Ahí quedé…

Tuve que cancelar todo e irme a trabajar al valle, y no pude volver a un ciber para leer, ni escribir mis notas de siempre. Muchas ideas deambulaban por mi cabeza pero en fin, qué remedio, mis amigos nuevos ignoraban mi don innato y sólo hacíamos programas en donde no registraba un tiempo para internet.

Yo lo lamentaba internamente con la esperanza de que el próximo 15 o fin de mes bajaría y me haría un tiempo, pero luego era succionada por las actividades diversas de mis amigos y no había tiempo: Finalmente lo resolví, me hice un tiempo, a uno lo mandé a la playa, a otros les dije que debía pagar deudas, no contesté el teléfono, hice lo que fuera necesario para evitar distracciones que me impidieran encontrarme esta vez, con lo que amo, mis amigos antiguos, sí,  mi espacio ciudadano, ustedes quienes quieran leerme, tal vez se sientan solos o necesiten algo como esto, no lo sé, pero al menos a mí me hace sentir bien, y así lo hice: les dije a mis amigos  que debía aprovechar puesto que mañana Domingo es día de votaciones, segunda vuelta y no iba a tener tiempo para nada.

Bueno volviendo a la historia: Leí el artículo publicado y llegué a la siguiente conclusión:

No soy la única que piensa que hay que cambiar cosas en este mundo o en nuestras vidas.
Ya he conocido al menos tres corrientes que me han demostrado eso mismo: Por ejemplo la gnosis. “Hombre conócete a ti mismo y conocerás a los Dioses, hombres y el universo”,  la Nueva Acrópolis habla de un ideal de un mundo nuevo y mejor…  Hace poco vi unos de sus afiches que aún figuraban en su cartelera, sobre un slogan “Nada cambia si tú no cambias”, invitaba a una conferencia pública, no pude asistir por trabajo, pero entendí la idea,  al ver la foto del slogan: una mano humana sosteniendo un celular en donde la pantalla mostraba esa frase, ¿Curioso, verdad?

Últimamente un amigo me llevó a unas actividades de su religión, algo nuevo para mí, toda una novedad, nunca termino de aprender. Se trata de la “fe Bajai”, o como se escriba, la idea que ellos dan a conocer o el ideal en este caso es: “La tierra es un sólo país y sus habitantes, sus ciudadanos”, por lo que he podido percibir y él me ha explicado es que en esa religión se procura borrar las diferencias sociales, la discriminación, todos somos iguales, seas pobre, rico, importante o común, eso no existe, sólo somos personas.

No sé mucho y no entiendo mucho de ésta última ya que lo he acompañado en algunas ocasiones, me lleva de visita y la paso bien, es lo que entiendo hasta el momento y todo es novedoso para mí.

Y aunque a él le digo que es como la Nueva Acrópolis que también hacen actividades sociales en donde se pretende integrar a las personas y ser mejores, sin duda todas si bien es cierto son distintas, deben serlo, con sus diferentes doctrinas, reglas del juego, lo que sea, al menos tienen algo en común, ya ven que definitivamente este planeta como humanidad, necesita cambios.

Tal vez, son corrientes, entidades, mensajeros, ángeles de la guarda, no lo sé con exactitud, pero que algo nos quieren decir: Que ya es hora de que volvamos la mirada hacia atrás, recuperemos la inocencia perdida, la capacidad de asombro, la cualidad de integrarnos como personas, cuidar de nuestro planeta, en definitiva, volvamos a ser humanos.

En mi opinión la tecnología, el progreso está bien en la medida que no nos convirtamos en una máquina más, si no que no dejemos de lado aquellas capacidades y cualidades de antaño, en unidad, integración y fraternidad. Crezcamos en tecnología, avances científicos, descubrimientos, expandámonos, pero de la mano con nuestra naturaleza humana, en donde las diferencias quedan atrás. Sin olvidar de dónde venimos o qué somos. Respóndase eso usted, querido lector y saque sus propias conclusiones. Este es un espacio para reflexionar.